¿Cómo puedes proteger mejor tus ojos cuando estás expuesto a la radiación ultravioleta durante el verano?
El sol y el bronceado son aliados del estado de ánimo y del buen aspecto. La exposición al sol, además de dar un tono bronceado, también participa en la síntesis de vitamina D, esencial para muchas funciones del organismo.
Sin embargo, a pesar de estos indudables beneficios, la exposición a la radiación UV producida por el sol o durante una exposición artificial en una cabina de bronceado, presenta riesgos para los ojos y la visión a largo plazo.
Para poder disfrutar tranquilamente del verano, es preferible adoptar algunas medidas higiénico-dietéticas que permitan proteger eficazmente los ojos.
¿Qué son los rayos ultravioleta (UV)?
Los rayos ultravioleta, o UV, son radiaciones electromagnéticas emitidas, entre otros, por nuestro sol. Forman parte de la porción invisible de la luz. Su longitud de onda es más corta que la de la luz visible; en el espectro luminoso, se sitúan, como su nombre indica, después de la luz violeta.
El sol produce 3 tipos principales de UV y 1 tipo de UV llamado "cercanos" cuya difusión es limitada.
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Los rayos UV-A se extienden de 315 a 340 nm de longitud de onda, se consideran particularmente peligrosos para los ojos.
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Los rayos UV-B cuya longitud de onda se extiende de 280 a 315 nm
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Los rayos UV-C de longitud de onda de 100 a 280 nm y que son mayoritariamente detenidos por la capa atmosférica.
La gran mayoría de los UV que alcanzan la superficie de la tierra son UV-A, los otros son mayoritariamente detenidos por las diferentes capas de la atmósfera.
¿Cómo varía la exposición a los UV?
La exposición a los rayos UV depende de la época del año: cuanto más directa es la incidencia del sol sobre la tierra, más fina es la capa atmosférica que hay que atravesar y más fuerte es la exposición. Por eso, en verano la exposición a los ultravioleta es más fuerte que en invierno.
En la misma lógica, a lo largo del día, la exposición es más elevada en el cénit solar y la exposición a la radiación UV es más fuerte con la altitud. Se considera que la cantidad de rayos UV-B recibidos aumenta un 4% cada vez que la altitud aumenta 300 m.
Finalmente, la cantidad de UV recibidos depende de la cobertura nubosa. De hecho, los rayos UV son parcialmente filtrados por las nubes: se reciben menos UV con una fuerte cobertura nubosa que cuando el cielo está azul.
Exposición a los UV: ¡cuidado con la reverberación!
Los UV, como la mayoría de los rayos luminosos, son reflejados por ciertas superficies como el agua, la arena o la nieve, que los devuelven casi en su totalidad. Esta reverberación de los UV también conduce a un aumento de la exposición. Por eso es particularmente importante protegerse de los UV al practicar deportes en la nieve en la montaña, ya que estas prácticas combinan 2 factores de aumento de la exposición: la reverberación y el aumento de la cantidad de UV que llegan al suelo debido a la altitud.
¿Cuál es la relación entre los UV y el bronceado?
Los rayos UV son responsables del bronceado, que es una reacción de la piel a su agresión por estos.
La exposición a los UV, especialmente en dosis altas, se considera nociva ya que provoca lesiones. Es la causa de las quemaduras solares, signo de una exposición excesiva. Los rayos UV son capaces de causar daños en el ADN, tienen un efecto mutagénico y son la causa del desarrollo de cánceres de piel como el melanoma. Además, provocan un envejecimiento prematuro de la piel.
¿Cuál es el peligro de los rayos UV para los ojos?
Como ocurre con la piel, el exceso de UV sin protección también es peligroso para los ojos. Son capaces de inducir o favorecer varias situaciones patológicas.
La quemadura de la córnea
Los UV pueden causar una quemadura de la córnea, es una inflamación de la conjuntiva también llamada fotoceratoconjuntivitis. Se trata de una especie de quemadura solar de la córnea y es causada por la exposición a los UV durante la práctica de deportes de nieve (por lo que se le conoce como oftalmía de la nieve) pero también durante la soldadura por arco que emite una cantidad muy importante de rayos ultravioleta.
Se caracteriza por una disminución de la agudeza visual, enrojecimiento y dolor, aumento del lagrimeo, sensación de tener arena bajo los párpados y párpados hinchados. Se aconseja consultar a un médico si estos síntomas persisten 48 horas después de la exposición.
La Fotokeratitis
Causada por los UV, se acompaña de fotoceratoconjuntivitis; sus causas y síntomas son idénticos.
El pterigión
La exposición repetida y crónica a los rayos UV puede provocar el desarrollo de un pterigión, que es un engrosamiento localizado de la córnea que causa molestias y puede alterar la visión según su ubicación.
Los rayos ultravioleta aumentan el riesgo de desarrollar cataratas
La exposición al sol y, más particularmente, a los rayos UV, se está destacando cada vez más como una causa del desarrollo de cataratas. La catarata es una opacificación progresiva del cristalino (la lente en la parte frontal del ojo).
La catarata es la principal causa mundial de ceguera; sin embargo, se trata eficazmente con cirugía en los países desarrollados, pero esto tiene un fuerte impacto financiero. La OMS considera que la exposición a los rayos UV es responsable del 25% de los casos de cataratas.
La DMAE y los ultravioleta
La DMAE, como su nombre indica, es una degeneración progresiva de una parte de la retina: la mácula. La exposición a los rayos UV puede contribuir a la aparición de la DMAE y se considera que protegerse de los UV favorece la ralentización del proceso de desarrollo de la DMAE.
Cáncer de ojo
Al igual que ocurre con la piel, la exposición crónica y repetida a los rayos ultravioleta puede conducir al desarrollo de cáncer en el ojo y alrededor de él. Estos incluyen:
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carcinoma basocelular
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carcinoma de células escamosas
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melanoma
¿Cómo proteger los ojos de los rayos UV?
Las recomendaciones son las mismas que para proteger la piel de la radiación solar. Es importante evitar la exposición durante las horas de mayor radiación UV, y también hay que reducir la incidencia directa utilizando protectores solares adecuados como un sombrero, una gorra y gafas de sol.
¿Cómo elegir bien las gafas de sol para bloquear los rayos UV?
Las gafas de sol, además de ser un accesorio de moda, son indispensables para proteger los ojos de los rayos UV. Para asegurar una buena protección ocular, hay que evitar las gafas de fantasía de origen dudoso: de hecho, aunque los cristales sean ahumados, no siempre son eficaces para filtrar los UV.
Al elegir tus gafas de sol, asegúrate de comprarlas en un establecimiento reconocido. Deben ser lo suficientemente envolventes para proteger bien tus ojos y deben llevar obligatoriamente el marcado CE para garantizar la calidad del filtro UV; es preferible optar por cristales con protección UV 100%.
Según el uso, puedes optar por diferentes grados de protección que informan sobre la intensidad de filtración de la luz.
Cómo elegir el índice de protección de las gafas de sol
Existen 5 índices que definen el nivel de protección de las gafas de sol. Estos índices van del 0 al 4. El índice 0 está destinado a una luminosidad solar baja y el 4 a una intensidad muy fuerte, especialmente en montaña. El uso de gafas de sol de índice 4 está prohibido para la conducción en carretera.
Cabe destacar que algunas gafas disponen de cristales fotocromáticos que se oscurecen en función de la luminosidad.
¿Cómo contribuir a la protección de los ojos con la alimentación?
Ciertos nutrientes contribuyen a la buena salud ocular y a la protección frente a los rayos ultravioleta.
En particular, se recomienda asegurar un buen aporte de:
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Omega 3 que contribuyen al buen funcionamiento del ojo y la visión, pero también a otras funciones del organismo. El papel de los omega 3 en la protección del ojo ha sido destacado en varios estudios científicos.
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Los pigmentos carotenoides como la luteína, la astaxantina y la zeaxantina. Son pigmentos con una gran capacidad antioxidante y que tienen la particularidad de proteger la retina de los radicales libres. Se encuentran en las coles, algunos crustáceos, pero para alcanzar una dosis eficaz, es más sencillo consumir complementos alimenticios para la vista.
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Vitaminas antioxidantes: asegúrese de consumir suficientes vitaminas E y C, que son potentes antioxidantes lipofílicos e hidrofílicos, respectivamente.
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Las antocianinas y otros OPC que se encuentran especialmente en frutas coloridas como los arándanos. Estos pigmentos son protectores contra los rayos UV.
Por lo tanto, se recomienda consumir alimentos que los contengan; no dude en consultar nuestros artículos sobre alimentación y ojos.
ORetine, el complemento alimenticio para la vista de Phytocea
ORetine es el complemento alimenticio de Phytocea especializado en la salud ocular. Mucho más que un simple multivitamínico, reúne las vitaminas y nutrientes esenciales para proteger su ojo y contribuir al buen funcionamiento de su visión. Compuesto de vitamina C, vitamina E, glutatión y coenzima Q10, ORetine contiene potentes antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo. También hemos pensado en integrar pigmentos carotenoides de eficacia probada, como la luteína y la astaxantina, que permiten mantener la concentración necesaria de carotenoides en la retina.
Hemos pensado en todo para optimizar la acción de los diferentes nutrientes utilizados añadiendo a la fórmula de ORetine una asociación de oligoelementos, las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6 y D. Estas vitaminas son, por un lado, necesarias para el funcionamiento general del organismo, pero también permiten optimizar la acción de los principios activos especializados en la salud ocular.
ORetine es un complemento alimenticio para la vista que cuenta con varias alegaciones de salud, las cuales puede consultar en la página del producto. No dude en consultar también nuestros otros complementos y packs para la vista.
Fuentes
Inserm - DMAE y dieta mediterránea