Pantallas y vista cansada, ¿cuáles son los enlaces?
Las pantallas y la fatiga ocular
La mayoría de las personas usa dispositivos digitales al menos dos horas al día. Muchos usuarios exceden con creces este tiempo de uso. De hecho, un porcentaje creciente de personas (70%) ve varias pantallas simultáneamente.
Y esto tiene efectos directos en nuestra salud. Según una encuesta realizada por Vision Council (EE. UU.) a 10.000 adultos usuarios de pantallas, el 65% siente fatiga ocular. Después de mirar al menos una pantalla durante varias horas, los encuestados sienten molestias físicas que se manifiestan como sequedad e irritación ocular, problemas de visión, dolores de cabeza y dolor de cuello o espalda.
Los usuarios de una sola pantalla se vieron menos afectados que aquellos que veían varias a la vez. De hecho, entre quienes usaban una sola pantalla, el 53% presentaba síntomas de fatiga ocular. Esta proporción alcanza el 75% en las personas que ven varias pantallas simultáneamente. Si bien la fatiga ocular puede afectar potencialmente a todas las personas que pasan horas frente a una pantalla, los jóvenes de veintitantos años constituyen el grupo de edad más afectado, con un 73% de las personas afectadas por el problema. Según Justin Bazan, optometrista y asesor médico de Vision Council, los jóvenes de este grupo de edad se han acostumbrado a las pantallas y los dispositivos conectados desde muy temprana edad, lo que les facilita trabajar frente a varias pantallas al mismo tiempo. Por ejemplo, J. Bazan señala que al usar un smartphone como despertador, "estás frente a la pantalla de un dispositivo conectado en el mismo segundo en que abres los ojos". Y esto incluso antes de encender la pantalla de tu portátil.
La proximidad de la pantalla es una de las causas de la fatiga ocular que se siente después de usar dispositivos digitales. En la mayoría de los casos, el usuario se encuentra cerca de la pantalla, lo que tiende a reducir el número de parpadeos. J. Bazan explica que "el parpadeo es esencial para proteger adecuadamente la superficie ocular de las partículas presentes en nuestro entorno y evitar la sequedad. La reducción del número de parpadeos puede generar irritación y sequedad ocular, así como problemas de visión".
Además, la luz azul es otro factor determinante. Según J. Bazan, "esta luz tiene características similares a los rayos ultravioleta, que, desde hace años, han demostrado ser peligrosos para las células de los ojos. Investigaciones preliminares indican que la luz azul, al igual que los rayos UV, puede dañar las células presentes en el interior de nuestros ojos y las células retinianas responsables de la visión". Además, las luces de neón y los LED, a menudo muy brillantes, fijados en el techo de las oficinas o dentro de las casas, aumentan aún más la cantidad de luz azul que penetra en nuestros ojos.
¿Por qué afecta tanto a nuestros ojos? J. Bazan ofrece la siguiente explicación: "Cuando miramos tinta en una hoja de papel, nuestros ojos saben precisamente a qué distancia se encuentran la tinta y el papel, y así podemos enfocar correctamente".
Por el contrario, los píxeles visibles en una pantalla constituyen puntos de enfoque más difíciles de captar para nuestros ojos. Añade: "Dado que un píxel es un objetivo difícil, nuestro sistema de enfoque trabaja continuamente para comprender precisamente dónde se encuentra ese mismo píxel. Esta concentración constante es una fuente de fatiga".
Dado que es impensable dejar de usar pantallas, ¿cómo podemos proteger nuestros ojos? Una de las soluciones es poner en práctica la regla 20-20-20. Este método consta de los siguientes pasos: alternar 20 minutos de visualización de pantalla con 20 segundos mirando a una distancia de 6 metros para descansar los ojos. Además, puedes optar por gafas con un tratamiento específico (anti-luz azul), que alivian la vista reduciendo la intensidad luminosa de la pantalla y filtrando la luz azul. Finalmente, es aconsejable colocarse a una distancia aproximada de un brazo de la pantalla.
En cualquier caso, si te concentras diariamente en pantallas digitales durante varias horas seguidas, asegúrate de proteger tus ojos, ya que los usarás durante toda tu vida.
En resumen,
Los síntomas de esta fatiga ocular son:
- Fatiga ocular.
- Sequedad ocular.
- Visión borrosa.
- Enrojecimiento del ojo.
- Sensación de ardor.
- Sensibilidad a la luz.
- Dolores de cabeza.
- Dolor en hombros, cuello y espalda.
Sus causas son las siguientes:
- Mala iluminación.
- Reflejos en la pantalla del ordenador o la tableta.
- Pantalla de ordenador o tableta de mala calidad (p. ej., mala resolución, imagen borrosa, etc.).
- Distancia incorrecta con la pantalla.
- Mala postura al sentarse.
- Problemas de visión no corregidos.
- Aire ambiental demasiado seco.
- Movimiento del aire.
- Una combinación de todos estos factores.
Qué hacer para mejorar el problema:
- Tener buenos hábitos de vida (buena alimentación, suplementos alimenticios si es necesario, evitar las noches en blanco, el alcohol y el tabaco).
- No permanecer encerrado y practicar actividad física regularmente.
- Verificar el nivel de humedad del aire ambiental (idealmente entre 40 y 65%), usar un humidificador si es necesario.
- Organizar el puesto de trabajo para tener una buena posición con respecto a la pantalla.
- Optimizar el entorno (pantalla limpia, buena luminosidad, etc.).
- Hidratar los ojos parpadeando o usando lágrimas artificiales (consultar a su médico o farmacéutico).
- Tomar descansos regulares "lejos" de las pantallas.
- Hacer ejercicios oculares (alternar visión de lejos y de cerca, consultar a un ortoptista si es necesario).
En Phytocea, hemos desarrollado nutracéuticos, ORetine y OMEGA+, destinados a mantener la capacidad de los ojos, prevenir los efectos de los rayos UV y la luz azul, y atenuar la fatiga ocular. Para ello, nos hemos basado en numerosos estudios científicos, incluidos los estudios de referencia AREDS y AREDS 2.
Fuentes:
Pantallas digitales y fatiga ocular