¿Cuáles son los tratamientos y enfoques nutricionales para tratar la osteoporosis?
¿Qué es la osteoporosis? Algunos recordatorios
- La osteoporosis es una enfermedad esquelética generalizada y progresiva. Se caracteriza por una disminución de la masa ósea acompañada de una alteración de la microestructura del hueso. Estos fenómenos provocan una disminución de la resistencia del esqueleto y, en consecuencia, aumentan el riesgo de fractura.
- Las causas son múltiples; la osteoporosis se clasifica como primaria cuando está asociada a la disminución de las hormonas sexuales y/o a la edad. También puede ser secundaria cuando es consecuencia de la aparición de otra enfermedad.
- La principal consecuencia de la osteoporosis es el aumento del riesgo de fracturas. Al volverse el esqueleto más frágil, traumatismos de baja energía son suficientes para causar fracturas, de las cuales las más frecuentes son las de cadera, vértebras y extremidades superiores.
- Las fracturas provocan una disminución de la calidad de vida y, en algunos casos, un riesgo de mortalidad. La osteoporosis, debido al envejecimiento creciente de la población, se ha convertido en un problema de salud pública.

¿Cuáles son los tratamientos para la osteoporosis?
El tratamiento de la osteoporosis tiene como objetivo prevenir la aparición de fracturas resultantes del debilitamiento del esqueleto. Tras evaluar el riesgo de fracturas, la densidad ósea y los antecedentes médicos, se puede proponer un tratamiento farmacológico.
Entre los medicamentos utilizados, en primera línea se encuentran los bifosfonatos, cuyo objetivo es disminuir la destrucción ósea. Son eficaces, pero su uso es restrictivo.
Existen otros tratamientos como:
- El Denosumab (un anticuerpo monoclonal) cuyo objetivo es idéntico al de los bifosfonatos.
- El Teriparatida, que estimula la formación ósea imitando la actividad de la parathormona.
- El Raloxifeno, que es un tratamiento hormonal sustitutivo destinado a mujeres posmenopáusicas.
Los enfoques de higiene y nutrición para prevenir la osteoporosis
La primera medida a implementar se refiere a la alimentación: hay que asegurarse de tener una dieta sana y equilibrada. Esto puede parecer obvio, pero las necesidades nutricionales deben satisfacerse (aporte de calcio en particular) y ciertos «alimentos» deben evitarse.
Este es el caso particular del alcohol. El alcohol, además de sus otros efectos nocivos, es un factor agravante de la osteoporosis. Provoca una disminución de la densidad ósea y, en consecuencia, un aumento del riesgo de fractura.
Por lo tanto, es necesario moderar el consumo de alcohol; la referencia es de 10 copas de alcohol estándar por semana (¡máximo!), procurando no superar las 2 copas al día y teniendo días sin consumo.
Para satisfacer las necesidades nutricionales, es conveniente seguir las pautas y recomendaciones del programa nacional de nutrición y salud (PNNS).
Paralelamente a la alimentación, es indispensable realizar actividad física regularmente. Esta recomendación es válida a todas las edades. Si bien los beneficios de la actividad física son bien conocidos para la salud cardiovascular o el mantenimiento del peso, también es esencial para el mantenimiento de la densidad ósea. Las actividades físicas que previenen la osteoporosis son aquellas que implican el peso corporal, como:
- Caminar
- Deportes de raqueta
- Correr
- Bailar
Los ejercicios de resistencia, como el entrenamiento con pesas, también pueden complementar estas actividades y contribuir a la estimulación y el fortalecimiento del esqueleto.
¿Qué lugar ocupan los suplementos alimenticios en la prevención y el tratamiento de la osteoporosis?
Un factor impactante en la osteoporosis es el aporte y la fijación de calcio en el hueso. Para ello, dos elementos clave son: el aporte alimentario de calcio y la disponibilidad de vitamina D. La vitamina D puede ser sintetizada por el organismo o aportada por la alimentación. La síntesis de vitamina D por el organismo requiere ultravioleta (UVB), por lo que necesita una exposición (razonable) al sol. En verano, la exposición es suficiente y permite satisfacer las necesidades, pero en invierno es claramente insuficiente y el aporte alimentario se vuelve necesario.
Para cubrir la necesidad de vitamina D, es necesario consumir alimentos que la contengan... como pescados grasos, yema de huevo, mantequilla o algunos alimentos enriquecidos. En general, la población francesa suele tener deficiencia de vitamina D y el aporte alimentario no es suficiente. Para complementarlo, es posible utilizar suplementos alimenticios formulados para aportar la dosis óptima de vitamina D.
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En Phytocea hemos desarrollado ReNacre, un suplemento alimenticio innovador formulado específicamente para la osteoporosis y la dentición. ReNacre combina vitamina D (D3 – colecalciferol) y calcio altamente biodisponible, aportado en forma de polvo de nácar, rico en aragonita, proveniente de la perla de ostra perlífera de agua dulce: Pinctada maxima.